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Esta empresa creó una máquina para cultivar cebada de forma hidropónica

Jueves, 7 Noviembre 2019 - 9:50am
Fodder Solutions comenzó en el 2000 cuando Flavio Raccanello, de Toowoomba (Australia), resolvió colocar semillas de cebada en un pequeño cubo ante la falta de alimento por culpa del verano. Los resultados lo llevaron a transformar este emprendimiento en un gran negocio.
 
Ante la necesidad de alimentar a su ganado de manera rentable para mantener su finca, el granjero comenzó con las semillas de cebada, que comenzaron a brotar y en pocos días, ya tenía comida suficiente. 
 
Raccanello extrajo el forraje del cubo y lo ofreció a sus vacas una por una, que estaba reacias al principio, pues era la primera vez que probaban forraje de cebada germinado. Al día siguiente, repitió el experimento con un cubo más grande y repartió el alimento entre su rebaño.
 
Observó que las vacas disfrutaron de la frescura de los nutritivos brotes y así lo hizo con sus ovejas. Aumentó la capacidad utilizando contenedores más grandes y pronto tuvo suficiente forraje para las épocas más críticas. Así fue como nació la firma Fodder Solutions.
 
En la actualidad, esta compañía opera sus instalaciones de fabricación en Burleigh Heads, una ciudad de la región de Queensland, y exporta sus sistemas patentados a todo el mundo. 
 
Al cabo de casi 2 décadas, se ha convertido en líder global en cultivos hidropónicos de cebada forrajera, convirtiéndose una solución tanto para pequeños productores como para grandes productores de la industria láctea.
 
El proceso involucra cargar un contenedor con la semilla de cebada que rocía agua, y luego de 5 días, el forraje crece y se convierte en una grama altamente nutritiva y palatable. Por este motivo, el ganado la consume completa, incluyendo las raíces, que contienen proteína y fibra.
 
De acuerdo con la firma, las vacas que consumen este tipo de alimento ganan entre 1,5 y 2 kg por día, aunque puede variar dependiendo de la raza, la genética o los objetivos de cada ganadero. 
 
La cebada crece en un ambiente totalmente controlado, pues el operario puede controlar factores como la cantidad de agua, la temperatura y secuencias específicas de luz, para producir un alimento que dura los 365 días del año.